lunes, 11 de marzo de 2013
CARTAS ANTIGUAS
Querido hijo:
Te pongo estas letras para que sepas que te escribo. Así que, si recibes esta carta es porque te llegó, si no, avísame y te la mando de nuevo.
Te escribo despacio porque sé que no puedes leer deprisa. El otro día, tu padre leyó que según las encuestas, la mayoría de los accidentes ocurren a 1 km de casa, así que nos hemos mudado más lejos. La casa es preciosa; tiene una lavadora que no estoy segura si funciona o no. Ayer metí la ropa, tiré de la cadena y no he vuelto a ver la ropa desde entonces, pero bueno…
Con respecto a la chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la mandábamos con los botones puestos pesaría demasiado y el envío sería muy caro, así que quitamos los botones y los pusimos en el bolsillo.
Al fin entendemos a tu abuelo. Encontramos su cuerpo con la mudanza… estaba en el armario desde el día en que nos ganó jugando al escondite.
Te cuento que el otro día hubo una explosión por el gas de la cocina, y tu padre y yo salimos disparados por el aire cayendo fuera de la casa. ¡Qué emoción! Era la 1ª vez que tu padre y yo salíamos juntos en muchos años.
El médico vino a la casa para ver si estábamos bien y me puso un tubito de vidrio en la boca. Me dijo que no la abriera durante 10 minutos y tu padre se ofreció a comprarle el tubito.
Hablando de tu padre, ¡qué orgullo! Te cuento que tiene un nuevo trabajo con cerca de 500 personas por debajo de él. Lo han contratado como cortacésped del cementerio.
Tu hermana Julia, la que se casó con su marido, por fin dio a luz, pero como todavía no sé de qué sexo es la criatura, no te sé decir si eres tío o tía. Sí el bebé es una niña, tu hermana va a llamarla como yo. Se nos va a hacer muy raro llamar a su hija “mamá”.
Tu padre le preguntó a tu hermana Pilar si estaba embarazada. Ella le dijo que sí, quede cinco meses, pero entonces tu padre le preguntó si ella estaba segura que era de ella. La Pilarica dijo que sí. Moza de hierro tu hermana Pilar, qué orgullo, de tal palo tal astilla.
Por cierto, que tu primo Paco se casó y resulta que le reza todas las noches a la esposa, porque es virgen.
Tu perro Puky nos tiene preocupados, se empeña en perseguir a los coches que están parados.
Aunque peor es lo de tu hermano Juancho. Cerró el coche y dejó las llaves dentro. Tuvo que ir hasta la casa por el duplicado para poder sacarnos a todos del coche.
Bueno hijo, no te pongo mi dirección en la carta, porque no la sé. Resulta que la última familia que vivió porque se llevó los números para no tener que cambiar de domicilio.
Tu madre que te quiere, Josefa.
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